LA SEGURIDAD DE LA ILUSION

Un hacinamiento de ideas, pasiones, sueños, fantasías, paranoias, pensamientos subconcientes y rebeldías transformadas en actitudes neuróticas y en conexión directa con una surrealidad muy particular. Pero principalmente, se trata de un espacio lleno de todo...

martes, junio 20, 2006

Mitología Del No-Mundo (PARTE 12): "de La Ciencia Oculta"


Electrización de nervios y sentidos, en eso me convertí, allí en la esfera vacua y celeste, a sólo instantes de la fatalidad, la razón, y luego, el destino. Hado de esta magnitud, es algo indiferente a las nociones, las idolatrías, apenas al instinto, y sólo reconoce equidad de estados mentales y espirituales. Pensamientos, como los que se amalgamaron a mí tras mi expedición a la montaña sulfurosa, jamás habían cobrado tanto brío como en este momento. Y el porvenir es sólo la plasmática manifestación de mis actos.
La naturaleza no es del mundo sino del universo. La creación y la destrucción dentro de la naturaleza, siguen un impulso que tiene su lógica infinitamente más allá de las fronteras de la atmósfera y de la lente de un microscopio. Y el humano, hoy en día, ha perdido toda sincronización con esta corriente universal y se imagina superior a ella, o, en ciertos casos de ingenuidad obtusa, la considera exclusivamente terrenal, intentando persistentemente en ambos casos sojuzgarla, someterla; y aun parecen no haber sido de utilidad algunas de sus "sublimes" concepciones como el tiempo y el empirismo para inferir de estos actos de omnipotencia, que el daño propiciado a la naturaleza es el daño propiciado a ellos mismos. De esta manera, avanzan con sus máquinas, ostentándolas en reivindicación de su escorbuto del espíritu, hacia la autoextinción. Y con esto no me refiero a las ya sobreentendidas ideas de daño físico, sino a la corrupción de la idea de la ciencia en este sentido. Ésta, que todo lo investiga y escudriña hacia fuera, hacia dentro, y en derredor, poco se interesa en indagar de qué manera es el hombre una extensión ininterrumpida de los sucesos que ellos mismos, mediante un dogma basado en ensayo, recurrencia y error, estudian día tras día.
Al revés del arte, que percibe las formas externas de todas las cosas, la ciencia reduce todas esas formas a un solo significado humano, un esquema introvertido y limitado hasta la penumbra. No se trata de una crítica a la idea de la ciencia en su aspecto más profundo, lo que he venido a hacer es connotar la actual separación de una ciencia en cautiverio. Hubo un tiempo en que los científicos eran, a su vez, filósofos, artistas, intelectuales y hechiceros. En algun momento, esta euforia infinita de sentirse vibrar fue aplacada por un nefasto modo de panteísmo, que en lugar de conciliarse con la ciencia la negaba; y en él se respaldaron políticos, comerciantes, conquistadores empedernidos y demagogos sacerdotes. Y digo nefasto porque no se utilizó este sistema para conectarse con el universo, como supone esta doctrina en su escencia, sino para darlo por acabado y enmascarar su asquerosa gula y sus ambiciones materialistas.
Con el mismo método coercitivo, la ciencia moderna sirve al hombre y al materialismo, y no a la naturaleza, es decir, al universo.
Y así, el hombre domina al hombre sin llegar nunca a tomar partido del verdadero momento universal al que le toca asistir, ahora, en vida, y no despues de la muerte como también solían creer inocentemente.
He venido al mundo a tomar mi lugar, en tiempos de aislamiento, entre una raza que, atentando contra el todo, atenta contra sí misma.
Me dirijo como un astro fugaz hacia el océano.

sábado, junio 10, 2006

Mitología Del No-Mundo (PARTE 11): "Des-Realidad y Regreso"


Como un haz que se retrae de abstracto a concreto, una porción de la energía madre, vibrante e incandescente, que es absorvida por una imantación desconocida, sobre un sendero que se pierde en un horizonte que no captan los sentidos, se dirigía en forma de luz hacia su bombilla: "el mundo". Nómada de su destino vacuo y primitivo que es el "no-mundo", quizo escapar a su propio esoterismo, el cual es sólo un eslabón, retorcido y tornasolado, de la cadena a la cual toda energía sirve; y en reacción con un redoblamiento de su fulguroso espíritu, llamado a la amalgama, ésta luminosidad se recrea a sí misma.
La capacidad concreta de discernir velocidades en la transición de energías es, a menudo, minusvalorada por los humanos. De allí que no puedan encontrar el punto de fisura que los conduzca a razones por ellos mismos extraviadas. ¿Es una causa que los hace casuales? ¿Es la gloriosa trascendencia disfrazada de esfímera manifestación?. Por eso pondero la idea de considerar ese don nato relevante del hombre como a uno más de sus sentidos, quizás aun demasiado latente en su conciencia pero activo desde el infinito en su efecto. Éste los libera y eleva de su propia condición. Como aquella luz, comprimida y en constante fricción, viaja a través de una sinapsis que la conduce al orden.
Cada una de las glaciaciones de estas frecuencias, corresponde a determinada interacción de la energía con su desembocadura: la no-energía cuyo afluente es el mundo, el hombre, su "materia", su conciencia, su inconciencia, y todo lo dado por manifiesto.
A lo largo de mi viaje he interactuado constantemente con estos fenomenos dados de solidificación; rama de hechos a la cual yo pertenezco si se quiere hablar de cosas que son "naturales". Yo también soy una manifestación física de sustancia en transmisión y transición. Pero este rayo luminoso ejecuta su trayecto fugitivo a una velocidad muy alta y se volatiliza a una velocidad muy lenta. Creo que pocos, cuando ven esta luz, pueden escudriñarla omitiendo la precognición adquirida sobre el calor, la energía, aquello que nos permite ver con claridad y definición, y que recorre infinitas líneas rectas divergentes, a 300.000 kilómetros por segundo aquí en este vacío, es decir, nadie sabe cuál es su verdadero fin. Hasta el momento no se ha sabido de la muerte de la energía, pero sí de la de sus pasajeros transeúntes, que son todo lo que llamamos formas; algunas perecen antes que otras, pero no por eso es menos lo que viven, sólo se desplazan sobre sus líneas a esas "diferentes velocidades" de las que hablo, las cuales ya he podido constatar en mis reflexiones, allí en la montaña, a lo largo de mi busqueda de la escencia del no-mundo para poder llevarla al mundo.
En este proceso que desde un principio vengo describiendo, al contrario de lo que se cree, el rayo surge de la desintegración de un medio primo, presente en el espacio, y se dirige como en hipnosis hacia su foco, es éste el proceso al que los no-mundanos acostumbraban llamar des-realidad, y consiste en tomar todo aquello que vemos y mentalizamos y no negarlo sino invertirlo, concebir como verdadera su oposición, contradiciendo lo conocido y degustando lo cognoscitivo, jugando con el fuego de las posibilidades. Esta práctica casí dogmática no sólo los expulsaba de sus crisálidas hacia las tierras yermas de lo desconocido sino que les permitía escapar al "no-mundo" aun estando en "el mundo", cada vez que se lo propusieran, para reencontrarse y forjar su perfección, en una constante sublevación contra la materia.
Ahora me dirijo, al igual que aquella luz, hacia lo conciso, aquello que se nos acaba figurando cada vez que incubamos una idea y la dejamos salir del cascarón hacia una mutación libre. Vengo a sembrar y cosechar mi idea en tierra fértil, ya que es sabido que las ideas no echan raíces en el vacío.
Mis alas se queman, estoy entrando en la estratosfera, me precipito en forma de relámpago hacia el océano, esperando mi próximo destino en esta infinitud.

lunes, abril 10, 2006

Mitología Del No-Mundo (PARTE 10): "El Interno Juicio De La Exteriorización"

Sigue la luz en el interior del templo, no la pierdas de vista, el templo eres tú, la montaña es el universo. Al llegar hasta aquí, has demostrado estar en conexión con este movimiento de energía mal llamado caos, ya que el unico caos existente tiene su morada en vuestra mente humana; de todas formas, haber reconocido este tipo de mecánica es un paso dado, aunque imperceptible e ínfimo pero a su vez, como todo, imprescindible, hacia un orden del que la humanidad tardará millones de centurias más en concientizarse, y quien sabe cuántos otros trillones en unificarse a él y trascender de su propia existencia, alcanzar el último estado de su alma humana para pasar a convertirse en una sola mente que será una materia prima, un nuevo engranaje, un microchip más potente y eficaz que el actual delimitado por la conciencia. Pero esta fusión nunca será posible en tanto el ser humano no salga de sí mismo, no derribe los muros por él mismo erigidos frente a sus globos oculares, lo cual es la semilla engendrante de una ceguera que los envuelve e infecta y que es capaz de auto-inmunizarse, aun frente a la propia razón, tanto individual como colectiva, hasta el punto volverse ineludible. Mientras sus cerebros no cesen de pujar en pos del mero suceso personal, aun cuando fingen obrar filantrópicamente, y no muestren dispositiva alguna hacia el verdadero compromiso, resistiendose a la idea de la unidad, importancia y nivelación de todo lo existente, refugiándose en los pútridos cimientos del orgullo, la avaricia y la envidia, y, en la última y más miserable de las instancias, reposando ingenuamente en los brazos de sus dos verdugos más vetustos, el temor y la pereza. Sólo si se mira desde abajo se comprenden las verdaderas dimensiones de la inmensidad y nuestra diminutez en relacion a ella, y tu acabas de acreditar que a la montaña se asciende desde sus pies.
Ahora has accedido a un estado que, pasa ilustrarlo de alguna forma, asentandonos en su lenguage, lo más aproximado sería el término lucidez. Pero lo que abarca este vocablo es sólo una partícula más de las tantas que se encuentran apiñadas e intangibles ante vuestros cinco sentidos hasta ahora desarrollados y que forman parte de un camino por el cual cualquiera de vosotros puede transitar con sólo estar dispuestos a asir las riendas. Todo o nada, tu ya hiciste tu elección. No ha de inquietarte que ambas coexistan en reciprocidad pues es de todas formas fundamental para el flujo de la energía del universo que, en este momento infinito, elijas. Es la mejor virtud que posee todo el espacio que alguna vez puedas llegar a recorrer, la libertad.
Nunca desistas de batir tus alas, no es en vano que las posees. La voz que estás oyendo es tu propia voz, la voz de la montaña, y de toda la vida que se genera y se regenera de la muerte de algo ya distinto, en un ciclo de perfeccionamiento constante. La destrucción es la más íntima y fiel sierva de la perfección. ¡Que arda la cuerda!, ¡¿Qué hay de malo en que pueda llegar a cortarse?!. Pues, como ya he dicho: soy la flor que en primavera brilla, en verano deslumbra, en otoño se extingue y en invierno se regenera para volver a brillar en la siguiente estación.
¡Hasta la infinitud!.

jueves, diciembre 29, 2005

Mitología Del No-Mundo (PARTE 9): "Conciencia Infinita: Un Juego De Niños"

Según se dice y acorde a advertencias dadas por parte de los sabios de la aldea del valle arco iris, se debe esperar en silencio en la entrada del templo a ser recibido por el maestro-creador, es considerada una imperdonable falta ingresar al mismo sin su consentimiento, en un caso así, de tal imprudencia, seríamos automaticamente expulsados con su magia y se nos prohibiría totalmente el ingreso en el futuro. De modo que, sentado sobre los tobillos, aguardé su aparición, ansioso, conjeturando al principio, retrospeccionando luego, recordé cómo había decidido emprender mi viaje, aquellos sueños de mi infancia, jugando a alcanzar las alturas, mirando a través del cristal del espacio-tiempo para desfragmentar mi humana vision en el espectro de la clarividencia. Fue como uno más de esos inocentes ensueños espontáneos, cansado del Mundo, que habia iniciado este trip a través de las tierras del no-Mundo, y aquí me encuentro ahora, a metros de encontrar lo que busco o creo buscar.
Repentinamete se desató un viento azotador que habrá durado unos treinta segundos pero bastó para interrumpir mi contemplación introspectiva, las copas de los arboles se mostraban flexibles y se sacudían tronando y crujiendo, salpicando mi rostro con gotas de la ultima lluvia que volaban de sus hojas. Al cesar la ráfaga, todo volvió a la estabilidad y serenidad características de las montañas de azufre, particularmente de su cima.
Esta calma y este silencio casi absolutos se habrán prolongado no más de cinco minutos ya que fueron quebrados por una voz, aquella voz que ya había escuchado con anterioridad, con la cual ya me había topado durante mi ascenso. Tienes un espíritu fuerte y perseverante, no recuerdo cuando fue la última vez que alguien vino a visitarme, fueron sus primeras palabras, y las segundas, He estado constantemente escuchando tus pensamientos porque constantemente he habitado en ellos, sólo por eso he decidido hacerme presente, porque tienes muy en claro tus objetivos, si decidí soplar con tanto vigor hace unos instantes fue porque tu discurrir debía ser culminado en ese punto, para que no se desbordara, para que se solidifique en una sola idea, para que no se mezcle y se confunda con otras posteriores que aun deben esperar el momento de la cosecha. ¿Te refieres a lo que descubrí que busco y llevo atado y encendido en mí desde mi infancia?, interpelé dubitativamente, Me refiero a todo lo que eres desde siempre, todo lo que has sido, eres y serás, tu crees que ha sido desde pequeño que te interesas por conocer la verdad sobre el no-Mundo, desde el mismo día en que acabaste de conocer el Mundo y te hartaste de él, pero dejame entrar en tu mente una vez más y escucha lo que debo decirte, no hablaré por mí sino que manejaré tus pensamientos, seré las riendas de tu flujo interno, en otras palabras, seré tu mente. Te brindaré una porcion de esa clarividencia que buscas, ya que es menester que sepas algo...
(En ese momento, pese a mi desconcierto, y a no saber si realmente alguien estaba observandome allí arrodillado, asentí con la cabeza y decidí que lo mejor era permanecer callado y escuchar sus prodigiosas palabras).
Y la voz continuó, El Todo comenzó como un juego de niños, y, asimismo, el Todo se configura en un zoom de hechos, de causas, una ampliación de pixeles infinita y, de la orilla opuesta, un fade out, la contracorriente, una reduccion desde el todo a la mismísima e insignificante infinitud de la nada. Lo que me lleva a preguntarme ¿Marcan la diminutez o la inmensidad alguna significancia? ¿Seremos todos y cada uno de nosotros un cataclismo? Lo más pequeño que ha visto el ojo humano es el núcleo de un átomo, ¿Eso implica, acaso, que no haya algo más pequeño? En algún lugar del átomo, éste es inapreciable en su totalidad, apenas es vagamente vislumbrable un finito porcentaje, nadie allí sabe que está dentro de un átomo, sirviendo a su correcto funcionamiento, ni mucho menos de qué se trata dicho funcionamiento. Partiendo de nosotros mismos, todo lo que ha sido posible apreciar a través de los sentidos e incluso aquello que no, podría ser tan sólo parte de una parte de un átomo de una molécula de algo inimaginable. Sea cual sea la mente, la forma de vida, el suceso, siempre será el alcance de rango de apreciación limitado, sólo que cada una de estas formas cubrirá un color diferente del lienzo, o por qué no, una tonalidad o una sub-tonalidad, ¿Quién puede decirlo?. Asi que bien podríamos ser tambien, si no un cataclismo, un agujero negro, donde todo lo que entra en nuestro interior muere aplastado en la dimensión de nuestra psiquis. Universos de universos, todo el tiempo tocando infinitas dimensiones con la palma de la mano y ni enterados. Para alguien somos un chiste, de eso no hay duda; con la mejor de las suertes un mito o una simple tesis. No existe algo lo suficientemente diminuto para no contener una mente asi como no existe algo lo suficientemente pequeño como para no contener algo aun más pequeño. Todo es universo, lo se, una inmensa goma de mascar estirada en globos diáfanos y enceguecedores.
Ahora sí, hablando con mi propia voz, dejame decirte, Tu que ya conoces bastante bien la vida en la montaña ¿Nunca te preguntaste, por ejemplo, que concepción tiene un grillo de ustedes, los humanos?. En su mundo, que es la montaña, el universo tambien vibra, su percepción, apreciación y comprendimiento de las cosas es totalmente distinta. Imagínate, con precauciones como las tuyas de no ser atacado por leones y osos de esta u otras 9 dimensiones, sólo que con los sentidos bien puestos en no caerse de un nenúfar y a completa merced de la viscosa muerte propiciada por la elástica y babosa lengua de algún sapo con sotana.
Somos delgados hilos de imaginación en su mente. Somos masa volatil y multiforme allí donde los verdes montes, los arroyos y los nenúfares conforman su universo. Alguno de estos saltarines insectos con espíritu más bizarro, quizás, haya llegado a formar una idea vaga de nuestra existencia. ¿Qué sentiría uno de ellos al ser capturado y encerrado en un frasco de vidrio, algo totalmente nuevo e incomprensible, ajeno a los marcos de su instintiva y genética estructuración? En caso de sobrevivir y ser devueltos a su habitat, ellos no irán corriendo a contar su experiencia "paranormal" a otros grillos, pero lo que es seguro es que nunca volverán a ser los mismos, sus sentidos se hallarán mucho más despiertos ante el tremor de los pasos de algun humano. En tu caso, tu tienes la capacidad de registrar tus experiencias mediante escritura.
Siempre me gustó creer que los pájaros, al cantar, soliloquian, hablan acerca de sí mismos, de ese instante, lanzan al viento sus ideas y pensamientos.
Lo que quiero que entiendas es que cualquiera sea el mecanismo todo es mente, un grillo, un oso, un álamo, un pájaro, un hombre, un río, y, a su vez, todo forma parte de una monumental mente, de una conciencia infinita por así decirlo. Es por eso y por nada menos que todos somos clave para que este momento esté ocurriendo. Todos somos una dimensión.

lunes, octubre 17, 2005

Mitología Del No-Mundo (PARTE 8): "La Insignificancia"

Sintiéndome ahora incluso parte del camino que transito, con una seguridad aun mayor que la que relucía en mí a la hora de decidir emprender esta búsqueda, avancé los últimos tramos del camino que trepa la montaña. Fue entonces que decidí, ya casi aprehendiendo mi objetivo, sabiendo que al menos mi primer logro estaba a unos pocos metros de distancia, hacer un alto en un arbol cuyos frutos se veian deliciosos; y es que la tensión acumulada hasta el momento me había hecho olvidar hasta del hambre. Me coloqué de puntillas y me dispuse a tomar uno de los que se hallaban más bajos y pude ver unos minúsculos insectos devorando poco a poco muchas de éstas frutas que salpicaban con tintes carmín la espesura verde de la copa del árbol. Subían y bajaban por el tronco llevando los trozos arrancados y los llevaban hasta un orificio en el suelo, Más bien un orificio en la montaña, pensé yo, en el cual desaparecían a la vez que otros tantos surgían de su interior haciendo el recorrido inverso en búsqueda de más bocados.
Pasmado ante su espíritu incansable, a todas luces ejemplar, pensé en lo inmenso que debía resultar el universo para esas criaturas si ya lo resulta para los seres como yo, y me pregunté qué fuerza los motivaría. Recordé que hace muchos millones y millones de años, en el planeta Tierra, en un lugar llamado Egipto, solían apreciar y ver a estas y otras criaturas vivientes como algo superior y digno de alabanza, y eso adjudica pleno sentido a la ferviente dedicación de aquella laboriosa comunidad. Hoy en día, un hombre se para a mirar el cielo y con un dedo es capaz de señalar y decir, Ahi está el Sol, o se detiene en un valle y, dirijiendo su atención hacia el sitio de donde proviene el sonido de agua fluyente, afirmar, Allí está el río, y a eso se resumen sus significados, pero si en lugar de eso dijese cosas como, Allí está la fuerza, Allá está el trabajo, Ahi, la cautela, o también, Aquello que brilla en el cielo es la vida, Eso que corre a lo largo del valle es el camino a un lugar mejor, el alcance de la explosión espiritual que llegarían a experimentar sería al menos unas diez veces mayor y sus vidas tendrían más razon de ser, Eso es ver más alla!, dije para mis adentros.
De pronto noté lo fútil de sus diversas lenguas, cuanto menos simbólicas más frías y menos motivantes y creí necesario hacer algo al respecto, pero, ¿qué podía hacer yo solo, siquiera habiendo alcanzado el primero y más modesto de mis objetivos?. Asi que luego de tomar un par de frutos más y guardarlos en mi bolso, previendo el largo camino que tendría de regreso y el aun más extenso que ya se percibía cada vez más inminente, me eché a andar otro rato hasta que por fin llegué a la explanada del templo.

jueves, septiembre 22, 2005

Mitología Del No-Mundo (PARTE 7): "de La Casualidad Y La Causalidad (El Arte Del Efecto)"

Faltando ya sólo un par de kilómetros para llegar al templo que se halla en la cima, un fugaz destello mental interfirió nuevamente en mi hasta ahora constante cavilar. Otra vez la misma voz de anoche, esta vez se trató más bien de una invitación, ¡Cierra los ojos!, dijo, a lo cual obedecí, no se si por instinto, o por el simple impulso de todo ser que se ve sorprendido en pleno estado de sumisión, que es el estado natural de todo lo existente y a lo cual sólo la ya mencionada auto sugestión humana puede ficticiamente ayudarnos a escapar; por supuesto ésto conlleva una constante frustración inconsciente que sólo se volverá consciente al percatarnos de que somos reducidos a una Nada si asumimos que estamos situados en algun lugar de un Todo infinito, vulnerables, condenados a ser causas y a merced de todo efecto. Has visto, sentido y asimilado mucho durante tu largo viaje, si sigues futilmente absorbiendo y no procesas nada te neutralizarás y tu contenido se pudrirá en tu interior tarde o temprano o colapsará, sin llegar a generar alguna vida-idea-impulso-brío-explosión que pueda interactuar con otras hasta que llegue la hora de traer tu alma de regreso a casa para seguir descubriéndote, prosiguió la voz, y es cierto que toda existencia es inconcebible por separado, que no se puede ser fuera sin ser dentro, ser uno sin ser el otro, sus palabras eran diáfanas y aun así mi recalcitrante y excéptico orgullo se interpuso como una represa en el cauce de un río, Y cómo sabes que este es el momento?, fueron mis palabras. Verás, prosiguió, Los tiempos que han sido asignados para todo lo ocurrente son variables y relativos, el egocentrismo del ser humano envuelve a todo en un mismo manto, en lo que ellos consideran y denominan El Tiempo, y solo observan con su propia y aislada visión, pero dejame decirte que la vida una mariposa, desde su estado de oruga hasta que sus alas crecen, pasando por el estado de pupa el cual ocupa la mayor fracción, es de tan solo unas semanas y, de esas pocas, disponen de sólo una para reproducirse, mientras que un árbol puede vivir cientos de años humanos pero lo que pocos se detienen a pensar es que cada una de sus ramas puede tardar un año entero, nada menos que trescientos sesenta y cinco días, para crecer sólo cinco centímetros. Ni la mariposa vive menos que un hombre ni el arbol vive más, es lo que pocos comprenden. Y así, todo son lapsos y momentos, puntos y líneas, pero existe una línea que nunca se corta y es la de la naturaleza, la de la vida, aquello que nunca podrá ser doblegado ya que todos estamos ligados directamente a ella, puedes ser lo que tu quieras, aquello que tu mente haya creado, mas es ineludible cualquier impulso natural; es sólo que el humano se ha afanado siempre en disfrazarlo y ocultarlo todo. Asimismo han logrado construir carreteras y edificios, los paisajes artificiales han ido cambiando pero poco ha mutado la geografía de su planeta en relación a lo que ellos han amalgamado o añadido a su superficie. Ni toda la fuerza de los humanos bastará para frenar la evolución, y pretender llevarla en alto como un estandarte es una falsedad de la que, no obstante, muchos se han ufanado, ya que ninguno de ellos realmente es capaz de inventar algo que pueda denominarse "nuevo", sólo la naturaleza tiene ese don. Es por eso que el principal problema del hombre reside en intentar cubrirla y sojuzgarla en lugar de aceptarse como parte de ella y entregarse a la unificación. Tu tienes en tus manos, en este preciso instante la oportunidad de entregarte, pero para ello primero tienes que, en base a lo que has adherido a tu piel y a tu sabiduría, reconocerte, identificarte, saberte parte de la infinitud.
Mientras escuchaba atentamente sus palabras y las asimilaba, miles de imágenes surcaban mi mente como relámpagos que iluminaban e inmortalizaban los ultimos instantes en la obscuridad de la tormenta del apocalipsis. Y pude verme trepado a la copa de una acacia, diminuto e indefenso ante la inmensidad, mirando al horizonte, desplegando nuevamente mis alas, pero estas eran más fuertes y aerodinámicas que antes. Creí haber comprendido, de todas formas, una pieza aun sobraba en este rompecabezas, aun no encajaba en ningun sitio entre las demás piezas que, encastradas correctamente unas con otras, ya habían formado una idea, fue por eso que lancé, quizás también como una última lanza de obstinación de mi orgullo, mi ultima interrogación, sin dejar de cerrar los ojos, con un tono y una leve sonrisa esbozada en mi rostro que dejaban entrever un sentimiento de paz y satisfacción pero aplacado por un deje de ironía, Quién eres tú que todo lo sabes acerca de la naturaleza y los momentos asignados para cada ocurrencia?, Ya llegará tambien la hora de que lo sepas, mientras tanto has de seguir tu camino, tu fijada meta.
Puede que aun no supiera quién era ese ser, pero ahora sabía un poco más quién era yo.

viernes, julio 08, 2005

Mitología Del No-Mundo (PARTE 6): "Debajo De La Piel"

Fueron dos días y dos noches que transcurrieron en casi total penumbra. Sólo el Dios-Bombilla de Luz cortaba el espeso velo negro que cubría todo cuanto había alrededor de la montaña. A estas alturas el suelo ya no estaba más cubierto de azufre, sólo tierra negra y algunas rocas y trozos de níquel incrustados de manera naturalmente estratégica.
En ese momento noté que me faltaban fuerzas, que al menos debía dormir un poco y luego seguría mi camino hacia arriba. Encontré un frondoso y acogedor árbol cuya copa me sirvió de refugio y cuyas raices hicieron las veces de mullido lecho. Justo cuando mi mecanismo interior me impulsaba a cerrar los párpados para dejarme llevar por los afluentes de pensamientos errantes que más tarde desembocarían en un vasto río de imagenes oníricas, mas ya sin saber realmente si me encontraba en estado de sueño o de vigilia, irrumpió en mi introversión una dulce voz, sin género aparente, como andrógina, y se hizo oir con eco, De lo único que no puedes escapar es de tí mismo, y añadió, Puedes imitar a otro individuo, vestirte como él, actuar como él, pero no dejas de estar atado a tí, condenado a dejar tus huellas en cada acción que ejecutes. Vivirás aferrándote a elementos conscientes o inconscientes, y los utilizarás como justificación directa de tus "estados de ánimo", de aquello que haces y dejas de hacer, y de lo que pretendes dejar ver de tí. Pero, a solas contigo mismo, serás siempre una misma persona, a ti no puedes engañarte. ¿Quién eres?, interpelé, y volvió a resonar la voz misteriosa, esta vez con tono más fraternal, Soy el viento, soy la luna, soy el polvo, soy el estaño, soy fuera y soy dentro, soy X e Y, soy la flor q en primavera brilla, en verano deslumbra, en otoño se extingue y en invierno se regenera para volver a brillar en la siguiente estación.
En ese momento abrí los ojos, era de día, el aire estaba más templado, se percibía una atmósfera más sosegada. Me levanté, sacudí con mis manos la tierra de la túnica y, con el primer resplandor de luz matinal, proseguí mi rumbo. Lo que sucedió esa noche, haya estado yo dormido o despierto, fue tan confuso que estuvo a la vanguardia de todos mis pensamientos durante el resto del trayecto.