LA SEGURIDAD DE LA ILUSION

Un hacinamiento de ideas, pasiones, sueños, fantasías, paranoias, pensamientos subconcientes y rebeldías transformadas en actitudes neuróticas y en conexión directa con una surrealidad muy particular. Pero principalmente, se trata de un espacio lleno de todo...

domingo, mayo 08, 2005

Manifiesto Anti-Desamor

Una suave brisa se disolvió en mi rostro mientras caminaba por el angosto sendero del bosque. El aroma otoñal de la alfombra de amarillentas hojas flotaba en la atmosfera; el viento las hacía girar en remolinos y dar vueltas unas sobre otras como cachorros de leon jugueteando para luego convertirse en palomas y levantar vuelo. Contemplo los rostros, tantos gestos vacíos, tantas expresiones de ausencia, quiero escapar, quiero estar millas y millas lejos de este planeta, quiero cerrar los ojos y, al despertar, encontrarme con que no estoy acá. A veces siento la arena disolverse entre mis dedos solo para caer sobre un mar infinito compuesto de arena, arena y más arena. Me ahogo en él, me sumerjo y nado incansablemente pero nunca encuentro la cascada, nunca me convierto en luz, nunca termino de volverme energía volatil y maleable. Necesito amalgamarme, no quiero ser una más de tus figuras bidimensionales, deseo ser la materia prima de una próxima materia prima de una próxima materia prima, etc. Le pido cordialmente elimine este fuego fatuo de mi interior, este chisporrotear futil de visiones, de tener que sonreirle al mundo para que este nos de algo de limosna cuando deberíamos ser todos parte de una gran limosna a la vida, cuando habria que recolectar amor en todos nuestros lujosos palacios de vidrio ya que un palacio deshabitado no tiene mucha razon de ser que digamos. Cuando camino entre la alfombra de hojas, imagino que estoy caminando por la orilla de un lago en el que el arcoiris, el tiempo y los astros se bañan, se quitan las impurezas y asi mantienen mi mente en equilibrio, en una constante cuerda floja quizás, pero en equilibrio al fin. Es la famosa soga que arde pero nunca se corta, esa es la soga por la que yo quiero trepar. Obtener un negativo de todas las fotos que tomo a diario con mi vision. Es por eso que, cuando en medio de tantas bóvedas vacías, encuentro la calidez de un hogar habitado, encuentro la tranquilidad, el motivo, el fin, la verdad, la identificación, la viva esperanza de que todo puede llegar a cambiar, de que no es en vano luchar revolcándose en la arena y escarbando, es por eso que en ese entonces la totalidad de mis atomos vibran, un cúmulo de emociones me inunda hasta rebalsar, y quisiera llorar pero no estoy triste. Es solo el sentimiento de estar en un lugar acogedor y querer habitarlo para toda la eternidad. Dedico éste breve texto a ese ser. Este ha sido mi deseo, gracias por tomarse la molestia de leerlo.

Sin más, lo saluda atte.

REX